29 de noviembre de 2009

Juan Villoro en Japón

Lectura dominical. Un fragmento al azar:

Durante media hora hablé con Shinichiro Watanabe, director de uno de los proyectos más logrados de Sunrise, la serie Cowboy Bebop. Su rostro obliga a una comparación demasiado obvia: es idéntico al gato cósmico Doraemon.

Le sorprendió mi comentario sobre la obsesiva redondez de los ojos en el manga y el ánime japonés. Desde un punto de vista iconográfico, Heidi es “japonesa” en la medida en que tiene ojos circulares. “No me había dado cuenta, para mí las caricaturas deben ser así”, comentó. Los ojos redondos no son un signo de occidentalización, sino de falsificación, la garantía de que se trata de un ser imaginario.

“Lo más difícil de animar son las pisadas”, dijo Watanabe. La verosimilitud de un personaje depende de cómo se mueve. Su centro de gravedad es su alma. Astroboy caminaba con la rigidez de un robot primario. Las criaturas de Watanabe se desplazan como existencialistas en calles de mala muerte. La historia de los dibujos animados es la historia de sus pasos.

17 de noviembre de 2009

consejos de Fabian Avenarius Lloyd


[…] “Let me say right at the start that in my opinion the first requirement for an artist is to know how to swim. I also feel that art, in the mysterious state corresponding to form in a wrestler, is situated more in the guts than in the brain, and that is why it exasperates me when, in the presence of a painting, I evoke the man and all I see is a head. Where are the legs, the spleen and the liver?
[…] “A bit of good advice: take a few pills and purge your spirit; do a lot of fucking or better still go into rigorous training: when the girth of your arm measures nineteen inches, you’ll at least be a brute, if you’re gifted. […] Do me a favor and get rid of that dignity of yours! Go and run in the fields, gallop across the plains like a horse; jump rope, and when you’re six years old, you won’t know anything any more, and you’ll see mad things.”

Arthur Cravan, from Exhibition at the Independents [1914], translated by Ralph Manheim


13 de noviembre de 2009

Obituario: Keith Floyd

El padre de los programas de cocina ha muerto. El 15 de septiembre de este año murió Keith Floyd, el famoso cocinero inglés que usted no conoce, un showman que nunca preparó un guión antes de un programa y que se lo inventaba sobre la marcha, en esos segundos en que bebía de su inseparable copa de vino tinto, siempre al alcance de la mano.

Según Lichtenberg: “No sabemos nunca cuantos versos sublimes de Shakespeare se deben a un vaso de vino bebido a tiempo”. En el caso de Floyd, sabemos de hecho que más de 20 años de programas de cocina y varios shows teatrales que daba por el mundo se los debe exclusivamente al vino. La entrada a sus funciones, además, cubría las copas de los asistentes. Eso es civilización, no Tía Florita.

Su obituario en The Independent retrata su vida:


"Besides money, the other aspect of life Floyd found difficult was women. To pay for his divorce from his first wife, Jesmond, by whom he had a son, Patrick, he sold the Bristol restaurants – using the remainder of the cash to buy a boat he named "Flirty," and sailed around the Mediterranean for the next two years. He went bust again, was bailed out by friends, and somehow raised the money to start the final Bristol restaurant. His wives then got ever younger. In 1983 he married Julie Hatcher, 10 years younger, and had a daughter, Poppy. In 1991 he proposed to his third wife, Shaunagh, four hours after meeting her in the pub he then owned. He was 23 years older than her; they divorced after three years. As Barber wrote around this time, "Everyone who knows Keith Floyd agrees that he has not changed at all. He was always a monster egomaniac, always drunk, always paranoid, and he still is."

Once he decided that Shaunagh had forgotten his post-Christmas birthday and threw her and 50 diners out of his pub. In 1995 he married Tess Smith, a food stylist. He told Rushton in 2007 that the marriage was still solid, "although travelling makes things hard. She wants to be in England for her parents, and I prefer to live in France." The next night, on stage at the Pocklington Arts Centre in North Yorkshire, Floyd told his audience that they were getting divorced."




5 de noviembre de 2009

The Wire

Terminé de ver las cinco temporadas de The Wire. Al igual que Lena, a quién le debo la recomendación, tengo síndrome de abstinencia. Estoy de acuerdo con muchas cosas de las que dicen Enric y Boyero y cía en este especial. Había algo más allá de Los Soprano: The Wire.

Recomendación del año.






(nota: la traducción española es risible y no retrata la riqueza lingüistica y léxica que hay en estas cinco maravillosas temporadas.)

fragmento del artículo:

“The Wire” has been a hit with two groups in particular: people who identify with the inner-city characters, and critics.

“The Wire” is the first HBO drama to be syndicated to BET. Bootleg copies of the DVDs circulate widely in the mostly black and poor neighborhoods of West Baltimore. One day during the recent season, Simon got a call from Felicia (Snoop) Pearson, who plays a butch little killer with a Baltimore street accent so thick that some viewers might be tempted to turn on closed captioning for her dialogue. (Pearson’s role on “The Wire” is her first acting job; she spent most of her adolescence in a Maryland state prison, serving time for second-degree murder, and has since been trying to turn her life around.) Pearson told Simon that she had just collared a guy who was trying to sell her a bootleg DVD of “The Wire,” and wanted to know what to do with him. A bemused Simon told her to set him loose: “What are you gonna do, Snoop, hold him for the HBO authorities?” The HBO message boards are full of testimonials that suggest an affinity between “Wire” fans and “Wire” characters. “My favorite character is Michael because his character and me are the same I was raised in the streetz and had to take care of me and my people thats why alot of people call me streetz and it’s tatted on my hand”; “I like ma nigga Bodie sad 2 see him go he waz a true ridah!”

4 de noviembre de 2009

cómo abrir una botella de vino con un zapato




Ese tipo de momentos 'monolito', como el que retrata Kubrick (en 5.01 en adelante).

2 de noviembre de 2009

garnier comenta

(correo para María Luisa Ávila y para Roberto Echeverría.)

Es el inacabable tema de la regulación y los límites siempre borrosos entre lo público y lo privado, entre lo individual y lo colectivo. ¿Debe ser obligatorio usar el cinturón de seguridad? Hay dos elementos para que la sociedad intervenga y altere lo que podría ser (aunque no necesariamente) una decisión individual: uno, el que se refiere a los efectos que esta decisión tiene en los demás… y los tiene, de muy diversos tipos (también el fumado). Otro, el que se refiere – y aquí volvemos por un momento a Micro III – a cómo se forman los criterios que conducen a decisiones supuestamente individuales: ¿son tan individuales? Con el fumado: ¿fumo por decisión individual…? ¿individual en sentido fuerte… o individual-social, como suelen serlo? Entonces, ¿quién puede y quién no… intervenir en mi decisión? ¿Intervenir en contra es distinto que intervenir a favor? (por mucho tiempo, jóvenes que no fumaban eran vistos ‘mal’… ¿no era eso intervenir? En fin, la discusión es larga y compleja. Nunca actuamos solos, la pregunta es ¿cuánta interferencia y de qué tipo es razonable tener sin violentar lo que consideramos nuestra libertad… y sin que nuestra libertad se imponga a otros? No creo que haya definiciones definitivas… es un péndulo que depende de cómo nos sintamos – como sociedad, como individuos – con respecto a la dialéctica del yo y el nosotros, y cómo entendamos el yo… y el nosotros.

¿Hasta dónde puede el gobierno meterse a regular vicios? Hasta donde nos parezca razonable… y a veces se nos irá la mano, otras, nos quedaremos cortos. Yo legalizaría – pero regularía – la comercialización de las drogas, separando el negocio del crimen. En el caso del cigarrillo – como en las drogas – hay un elemento adicional: la adicción. Una vez que entra la adicción en nuestra ecuación de análisis (adicción por nicotina combinada con mercadeo) la idea de “libertad” detrás de “mi fumado” se vuelve más etérea: ¿soy libre cuando soy prisionero de una adicción? ¿No necesito la ayuda de los demás para liberarme, para ser libre?

Leo

1 de noviembre de 2009

Conversación con Maria Luisa Ávila, Ministra de Salud

(Contexto: Esta conversación se dio vía twitter. Se habla de prohibir el fumado en estadios y lugares públicos)

Maria Luisa Ávila: Fumar reduce la vida en 5 años.

Roberto Echeverría : Señora Ministra: ¿qué piensa usted sobre los argumentos en este artículo de Savater? http://bit.ly/bwNVg


MLA: primera Savater es un adicto a la nicotina y por ende la defiende, si fuma en su casa derecho tiene de matarse¡
segundo, al vino se le han encontrado propiedades beneficas, para tabaco no hay dosis segura, el tabaco si mata.


RE: ¿no morirán más personas por el chifrijo que por ser fumadoras pasivas? ¿Por qué no una Ley Anti-chifrijo?

MLA:
jaja, no creo¡¡¡, talvez de exceso de chicharrón con grasa si¡

RE: Una Ley del Chicharrón Light, pues. (@leonardogarnier pegaría el alarido)

MLA: exacto, chicharrón de cerdos que hagan ejercicio¡¡¡¡

RE: jeje muy bueno . sobre algo que usted puso antes : ¿cúal es esa imagen falsa que nos venden del tabaco?

RE: ¿Hasta dónde es legítimo que se meta el gobierno a regular los vicios?

-hasta aquí quedó la conversación por el momento, pues esa última pregunta no la ha respondido.-