27 de febrero de 2009

contra usted

El problema es que, de la noche a la mañana, muchos bloggers (o bloguers, o blogers, o blogueros, no sé ni cómo coño se escribe) empezaron a tomar demasiado en serio su simulado papel de fiscalizadores de todo lo que existe. Ahora se han agrandado, se sobrestiman. Ladran, sermonean, concluyen, pontifican. Se retan entre ellos, miden el alcance de su pretendida irreverencia, comparan el diámetro de su ombligo y se abrazan con interactivo cinismo. Pero no dejan de ser chistosos. Simulando una confraternidad que no les nace, organizan eventos en favor de ellos mismos, masajeando desproporcionadamente su autoestima. Y lo más feo: permiten que en sus vidas haya lugar para esa horrible combustión que produce el ego cuando se le suma la envidia.


Contra los bloggers

19 de febrero de 2009

Asigne la marimba: Prueba ideológica

Puesto que muchos de ustedes están viendo Lost, no les costará imaginar la siguiente situación:

Suponga usted que está en una isla desierta, luego de un agradable naufragio. Ya seco y recompuesto, se da cuenta de que es el único adulto, fuerte, fornido, que puede imponer el orden social.

Frente a usted hay una pequeña marimba. Junto a ella, tres niños pequeños: Jethro, Chaves y Agustín.

Usted tiene como tarea asignar la marimba a uno de los tres y recopila la siguiente información:

Jethro es el único que sabe tocar bien marimba. Los demás no lo niegan reconociendo abiertamente que son tocadores amateurs. Se da cuenta también de que Agustín no tiene ni un miserable juguete propio, mientras que Chaves y Jethro sí tienen unos cuantos. Chaves, sin embargo, fue el fabricante de la marimba. Los otros dos lo vieron hacerla y por lo tanto no lo niegan.

¿A quién le daría la marimba?

18 de febrero de 2009

apunte

"In other words, it is when a scholar's vanity/insecurity leads him to write primarily to communicate and reinforce his own status as an Intellectual that his English is deformed by pleonasm and pretentious diction (whose function is to signal the writer's erudition) and by opaque abstraction (whose function is to keep anybody from pinning the writer down to a definite assertion that can maybe be refuted or shown to be silly). The latter characteristic, a level of obscurity that often makes it just about impossible to figure out what an AE(academic english) sentence is really saying, so closely resembles political and corporate doublespeak ("revenue enhancement," "downsizing," pre-owned," "proactive resource-allocation restructuring") that it's tempting to think AE's real purpose is concealment and its real motivation fear."