29 de mayo de 2008

nostalgia de un taxista pirata

fragmento: conversación uol tu uol en facebook, entre Ixel y Paula, nuestra corresponsal en Buenos Aires:
(... )
-- Paula : Doni, lo de la palabra Hyundai en verde es para que se asemeje a los taxis piratas de nuestra querida Costa Rica. Esos que les dicen por la radio 24, 24...uno que me colabore por Pasoca en la 60.
Una vez yo estaba en un taxi, y escuche en la radio una mae que de seguro era nueva en su trabajo y dijo "la 2, la 2, si puede pasar por zona...mmm...zona... Ay! ahi por la Subway!"
COn un taxista amigo mio que se llama Rigo, agarrabamos la radio y deciamos "atencion atencion, vendo patos triilingües, hablan español, ingles y por telefono"
y Rigo con todas las canciones que sonaban que dijeran "conmigo" las cantaba pero les cambiaba y decia "Con Rigooo".
Y cuando sonaba Shakira en la radio, me decia "viera Paula que Shakira andaba detras mio" y yo "en serio Rigo?" y me decia " si si, yo venia caminando por la avenida central y ella venia ahi detras mio. Como tres cuadras fueron"
Y cuando Roberto se montaba al taxi le decia "que me dice carecuete?"

LA PUESTA EN EL SEPULCRO

LA PUESTA EN EL SEPULCRO
Décimocuarta estación

Cuando ya no me quieras.

Cuando ya no me quieras
y no podamos estropear nada
porque nada estará vivo y confiado.

Cuando tú te hayas ido
y yo me haya ido
y los de la música se hayan marchado
y el portón se cierre
(dentro pasan el largo fierro por la argolla
asegurando con la correa el cerrojo,
y soplan los candiles
y las mechas se quedan humeando);

diremos: "Algo se ha perdido.
No mucho. Nunca es mucho. Pero
algo esencial –un culto, un lenguaje,
un rito—está perdido".

Cuando hayamos dejado de ser esto que somos:
pareja expuesta al dardo,
mal avenida pero bien enlazada,
y nos dispersemos en otros círculos
y nos disipemos en otras charlas;

habrá quien diga: "Aquí dos seres carmesíes
se atraparon. Los vimos
balancearse estremecerse oscilar
retornar a la seguridad
y caer".

Para entonces, el zumbido del tractor
volverá a oírse desde el fondo del llano.
Las chorejas del guanacaste caerán
con su golpe seco frente al portal.

Pero esos rumores de la vida
nos llegarán por separado,
y otro será tu sol
y otra luna será mi luna.

Cuando ya no me quieras.

Cuando en la reunión tus ojos
al encontrar los míos ya no digan:
"Aguarda a que termine con esta gente,
pero mi corazón te pertenece".

Cuando en las sucesivas fases de tu errabunda
búsqueda femenina
ames a otro:
y te descalces delante de otro cetro
y te desveles bajo otra antorcha
y triturada por otros trapiches trasiegues
el poder que yo te trasmití;

pensaré agudamente: "Ya se le agotará.
¡Y entonces vendrá a mí y no le daré más!"

Y así siga por el mundo y a través de los días
rumiándote en el hosco destierro,
granitizándome en la frustración y el orgullo
como un mendigo sobre un pedestal.

Remontando el obstruido pasado
como un sucio canal maloliente en el crepúsculo:
"Aquí estuve brutal.
Ahí comenzó el desierto.
En aquel banco trató de herirme.
Tal día…"

Y así te evoque. Así conjure tu sombra
agujerándola de flaquezas y máculas.

Cuando ya no me quieras
y yo ya no te tema.

Cuando contentadizo, trivial, inadecuado
para la soledad y la amargura
yo mismo haya olvidado –cuando
ya no me quieras— que me quisiste;

garras y mantos
de mujeres: Furias como Pietás,
Erinias disfrazadas de monjas
me depositarán
en la obscura y helada tumba que me busqué.

Carlos Martinez Rivas


Sierras de Managua, Viernes Santo 1953
Viernes 6 de junio 1980.

11 de mayo de 2008

fortuna vitrea est



















Cuatro segundos después de entrar al avión, luego de recibir los cordiales y falsos saludos de las aeromosas, observa los numeritos de los asientos, las caras de los pasajeros - sobretodo de las pasajeras-, y guarda el pasaporte en el lugar preciso en donde no lo va a encontrar después. Va pensando: ¿con quién pasaré las próximas 1o horas hacinado, rozándome, encerrado respirando el mismo aire? Y la respuesta ya se la presiente, con resignación, como la presentió mi padre cuando me atropellaron y lo llamé, semimoribundo, desde el Calderón Guardia para informale del evento:
- Decime que te atropelló una mujer preciosa, joven, inteligente, en un carro del año, y que está a la par tuyo, hermosa, dispuesta a consolarte el resto de tu vida; y que estás enamorado de ella.
- Papi, me atropelló un gordo borracho y peludo, en un jiundai accent del año del humo, vidrios polarizados, check de nike, stiquer de bad boy, balazos falsos. Sin placas. Sin frenos.
Un clásico.





8 de mayo de 2008

honduras

 carta de dennis ávila.

6 de mayo de 2008

anomancia y tarot

Alejandro Jodorowsky, el maestro chileno inventor de la anomancia , nos explica qué es el tarot.

1 de mayo de 2008

El loro de siete lenguas


Santiago de Chile. Akk, Ga, Demetrio y Tolín pertenecían a una
academia literaria y se les había encomendado la tarea de humillar a
la Rosita. La Rosita era chaparro, calvo, cincuentón, que se juntaba
con jóvenes escritores para beber, apretarles un bíceps y apocarlos
con su erudicción. Aterrizaba en la Academia y, altivo, comparaba los
poemas con lo de cientos de autores extranjeros. Demolía, citando
nombres, cualquier posibilidad de creación original; no había libro,
revista o autor en prensa que él desconociera. Vivía solitario en un
hangar con forma de cruz. Todos los días iba a la Biblioteca Nacional
para leer durante ocho horas. Los académicos sospechaban que el
sesenta por ciento de su eruducción era falsa.
Decidieron crear un filósofo italiano. Resultó Carlo Poncini, nacido
en Arezzo en 1893 y desaparecido misteriosamente en Roma en 1931.
Fabricaron una biografía para después bosquejar un tratado
"Tripolaridad de la metafísica". Cuando encontraron a la víctima,
negaron la importancia de Carlo Poncini. La Rosita, indignándose,
defendió la posición tripolar, porque conducía automáticamente a la
congelación ontológica, y la relacionó con Eckhart de Hochheim. Los
trató de Maitre Reyner, Pierre de Estate y Henri II de Virneburg.
¡Curas inquisidores! Terminó dándoles una disertación sobre la
influencia que tuvo en Poncini el paisaje de Arezzo.
Se burlaron de su erudicción . "¡Nosotros inventamos a Poncini!". La
Rosita, sin decir una palabra, los llevó a la Biblioteca Nacional,
abrió la Revista Filosófica de Roma, número 163, año 1935: ¡había un
artículo sobre Carlo Poncini de Arezzo y su Metafísica tripolar!
Loro de siete lenguas, Jodorowsky.